El Mejor foro de Videncias y Amarres de Amor

Opiniones reales sobre Amarres de Amor, Videncia, Tarot, con los mejores Videntes del momento

Por favor, o Regístrate para crear mensajes y debates.

Trucos esotéricos

AnteriorPágina 29 de 39Siguiente

Lleva una hoja de ruda fresca dentro del zapato izquierdo. Esta planta es un escudo implacable que pisotea las malas lenguas y frena la envidia de las mujeres que intentan estancarte o frenar tus pasos. Lo usé cuando sentía que las críticas de una vecina me cargaban el día; fue ponérmela y notar las piernas ligeras mientras ella, mágicamente, dejó de meterse en mi vida.

Lleva un clavo de olor escondido en el sujetador o en el bolsillo izquierdo de tu camisa. Esta especia frena en seco los chismes y los comentarios malintencionados de otras mujeres, haciendo que sus palabras pierdan fuerza. Lo probé cuando me enteré de que una conocida andaba inventando rumores sobre mí; fue ponérmelo y, en menos de un día, las habladurías se apagaron y ella no pudo sostenerme la mirada.

Lleva un diente de ajo macho (el que es de una sola pieza) envuelto en un papel en el bolsillo izquierdo. El ajo corta de raíz las malas vibras y la envidia de los hombres que te ven como un rival y quieren bloquear tus proyectos. Lo probé cuando un compañero intentaba ponerme la zancadilla con un cliente; fue echármelo al bolsillo y el negocio se cerró a mi favor mientras el otro no supo ni por dónde le dio el aire.

Lleva una tuerca de hierro vieja en el bolsillo derecho del pantalón o de la chaqueta. El hierro es el metal de la fuerza y la resistencia; actúa como un parachoques contra la mala fe y la competencia desleal de otros hombres que quieren desgastarte o pisarte el terreno. Lo usé cuando un tipo intentaba boicotear mi autoridad en un proyecto y, fue llevar la tuerca encima, y toda su presión rebotó mientras yo me mantuve firme y al mando.

Lleva unas hojas de romero seco en un pañuelito dentro del bolso. El romero limpia el ambiente y actúa como un repelente natural contra la falsedad y los comentarios con doble intención de otras mujeres. Lo usé cuando una conocida venía siempre con halagos envenenados; fue empezar a llevarlo y sus indirectas dejaron de tocarme, mientras ella sola se fue distanciando por falta de atención.

Lleva un único grano de café tostado suelto en el bolso. El café neutraliza las malas vibras y absorbe los ojos de envidia de las mujeres que se fijan demasiado en lo que tienes o en cómo vistes. Lo usé un día que tenía que reunirme con una conocida que siempre me miraba de arriba abajo con recelo; fue llevar el grano de café y pasé una tarde tranquilísima, mientras ella se mostró extrañamente dócil.

Lleva un pequeño imán en el bolsillo derecho del pantalón. El imán desvía las malas intenciones y bloquea la envidia de los hombres que quieren competir contigo o quitarte el puesto. Lo usé cuando un compañero de trabajo intentaba robarse el crédito de mis ideas; fue echármelo al bolsillo y sus planes se torcieron, mientras el jefe me felicitó directamente a mí.

Lleva una hoja de laurel seca dentro de la cartera. El laurel es el símbolo de la victoria y el respeto; funciona como un escudo que anula los comentarios de los hombres que intentan menospreciar tu valía o tu autoridad. Lo probé en una negociación importante donde querían pasarme por encima; mantuve la calma, cerré el trato bajo mis condiciones y el rival no tuvo más remedio que estrecharme la mano.

Lleva un clavo de acero o de hierro corto en el bolsillo pequeño del pantalón. El acero templado corta los intentos de manipulación y frena la prepotencia de los hombres que intentan intimidarte o medir fuerzas contigo. Lo usé en una reunión con un tipo que siempre quería imponer su ley a gritos; fue llevar el clavo y el hombre se ablandó por completo, permitiéndome llevar la voz cantante sin esfuerzo.

Lleva una piedra pequeña de cuarzo ahumado en el bolsillo izquierdo. Este mineral agarra las malas energías, los celos profesionales y el rencor de otros, impidiendo que te carguen el cuerpo o te pongan de mal humor. Lo probé una temporada en la que un vecino bastante envidioso no paraba de vigilar lo que hacía; fue ponérmelo en el bolsillo y sus malas vibras dejaron de afectarme, mientras él terminó por ignorarme.

AnteriorPágina 29 de 39Siguiente

Publicidad

Scroll al inicio